Educación

Nuestra experiencia en Educación data del período 1987-1994, en el Centro de Salud Mental Comunitario y Familiar de La Reina. 
Durante aquel proceso, asumiendo que la prevención pasa por la habilitación de compentencias en las personas, para hacerse cargo la Vida, atendiendo sus necesidades más profundas y esenciales, se orientó el trabajo también hacia el sistema educativo en búsqueda de una alianza estratégica para abordar la prevención; a partir de aquí se pudo desarrollar el estudio diagnóstico de la sitaución del sistema educativo en la comuna, especialmente de la sitaución de los docentes, directivos y responsables de ofrecer Educación, y se exploraron las primeras estrategia de intervención, tomando como contenidos las temáticas que el mismo sistema educativo reconocía como urgentes, sexualidad, autocuidado, liderazgo directivo. 

Entre los años 1999 y 2002 se ofreció a Educadoras Pedagógicas, Directoras de Jardines JUNJI, capacitación para desarrollar competencias funcionales para asumir el ejercicio de su cargo, en el contexto educativo preescolar; igualmente se hizo con Educadoras Pedagógicas y profesionales del Área de Atención de Menores de la comuna de Puente Alto, en los años 2004 y 2006. 

En el año 1999 se inició el trabajo vinculado a la red SENAME, primero desde instituciones asociadas y luego hacia los equipos profesionales de los Centros de Atención Directa y hacia los equipos técnicos del nivel central, DEPRODE, DEDEREJ y Salud Ocupacional, y el año 2010 dirigido directamente hacia los jóvenes, asumiendo que en lo más esencial estos espacios provistos o supervisados por SENAME son instancias Educativas, en donde ha de habilitarse a los niños, niñas y jóvenes, entregándoles oportunidades y herramientas prácticas para desarrollar su proceso de individuación, compartiendo esta tarea con la Familia y a la Escuela. 

Entre los años 1998 y 2010 se intervino en comunidades educativas específicas, a propósito de la asesorías a Equipos Directivos, de la conducción de Proyectos de Integración Escolar, y de la participación en Centros de Padres y Consejos Escolares. En estas instancias se abordaron temáticas como afinamiento funcional, personal e interpersonal, al interior de los equipos educativos, desarrollo de comprensiones y lineamientos que enriquezcan el proceso educativo, Participación, Integración y Convivencia Escolar, Trastornos de la Atención y de la Conducta, Sexualidad, rol de los Padres y Apoderados, entre otros temas, que fueron abordados tomando como principio el que somos Seres Espirituales, sutilezas encarnadas, viviendo una experiencia material, convicción que ha surgido a través del proceso de investigación-acción de TRIAGRAMA.


Asumida la condición Espiritual de lo Humano, la de ser Seres trascendentes a la materia (expresada en el cuerpo, el intelecto o la emoción) se puede mejor comprender cuales son y por qué, nuestras necesidades más esenciales y nuestras genuinas oportunidades en la Vida, entonces los proyectos se recrean, se enriquecen, desde la oportunidad que brinda el ejercicio práctico de volver a estar en contacto directo con aquello que realmente somos. 
En educación, el efecto de esta comprensión permite ofrecer a las personas que participan del proceso, alumnos, profesionales, asistentes y colaboradores técnicos y administrativos, padres y apoderados, la oportunidad de, primero, experimentar este contacto y constatar por si mismos, asumiendo desde el comienzo un protagonismo en la recreación de las condiciones del sistema, en la co-construción de una renovada y enriquecida comprensión, a partir de la adopción y adecuación de prácticas y estrategias que permitan mantener vivo este contacto con lo esencial que somos, cada uno y como especie, como garantía para estar atendiendo, siempre y en primer lugar, objetivos de esta misma categoría.

Los resultados alcanzados en estas experiencias, han sido positivos, reconocidos y valorados por quienes han recibido su impacto. La mirada propuesta, la estrategia y sus herramientas, permiten efectivamente levantar el techo, el tope con el que limita el quehacer educativo cotidiano, en todos sus niveles, desplegar oportunidades, enriquecer perspectivas y abrir oportunidades, compartiendo practicas concretas, para recuperar desde las Personas las riendas de un proceso de tanta significación en nuestras vidas, como es la Educación.

Todas estas experiencias profesionales, y otras que como padres y apoderados hemos tenido, en la relación con nuestros hijos, los colegios, los Centros de Padres, entre otros, y aquello que es posible ver desde la vereda de la práctica clínica, nos han permitido profundizar la comprensión de las debilidades de la Educación en nuestra cultura, su impacto en la vida cotidiana de las personas -mucho más allá del acceso a un determinado nivel económico y sociocultural, mal entendido como "calidad de vida"- y la necesidad de contar primero con una comprensión más acertada, más significativa, del Ser Humano y sus posibilidades en la Vida, para llegar a configurar una Educación que verdaderamente pueda hacerse cargo de conducir la formación de las Personas, de los Ciudadanos, desde el reconocimiento y habilitación de aspectos funcionales esenciales de la vida Humana, trascendentes a su dimensión material, tanto en los alumnos como en los docentes, los padres y todas las personas responsables, ya que estos aspectos funcionales, vinculados a la Conciencia y el Despertar, son el punto de quiebre en la aplicación práctica de la pedagogía, en el ejercicio cotidiano del ser padres, y en las consideraciones que han de tenerse para diseñar políticas y lineamientos técnicos específicos.

No siempre se dan todas las condiciones ni se pueden trascender todas las circunstancias adversas, para instalar una nueva cultura educativa, un nuevo paradigma, pero a pequeña escala y en el mediano plazo, el resultado de esta propuesta ha sido siempre promisorio. Para llevar esta oportunidad a otras comunidades educativas, a otros actores del proceso, para llevarlo al nivel de la política educativa, hace falta otro paso, hace falta difundir, mostrar, invitar a la constatación personal, para que luego, habiendo cada uno evaluado la pertinencia y utilidad de esta comprensión, pueda instalarse en la vida cotidiana de quien ya tiene certeza por si mismo.

El paradigma en la propuesta que TRIAGRAMA emerge desde una investigación acción de larga data. El estudio de la teoría y la experiencia, el encuentro con la sabiduría ancestral, con las tradiciones filosóficas y religiosas, así como las más recientes comprobaciones científicas nos han orientado y enriquecido nuestra práctica y retroalimentado nuestra comprensión. El aporte es mostrar como es posible llevarla a la práctica en la vida cotidiana, la nuestra para empezar, para atender y resolver las temáticas y problemáticas que hoy concitan la atención, el interés de los ciudadanos comunes y de los expertos, presentándose -en este contexto evolutivo- como una oportunidad de transformación, de salto cualitativo, no más de lo  mismo, de la misma lógica. El propósito es propiciar un cambio de paradigma, ahora mismo, están los elementos, no es necesario seguir esperando y sufriendo las consecuencias de estar atrapados en un esquema que no da cuenta de todas nuestras oportunidades como especie.   

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