AYUNO DE MILTON FLORES: ACCION ESPIRITUAL Y POLITICA POR LA LIBERTAD




El 2 de junio los médicos salubristas Dr. Sergio Sánchez y Dr. Padro Musalem, junto al médico psiquiatra Dr. Avelino Jimenez, visitaron el Dr. Milton Flores, director del Equipo Triagrama Instituto, quien se encontraba realizando el ejercicio espiritual de ayuno, asumido en el contexto del ejercicio de transformación cultural hacia el efectivo reconocimiento de la dimensión espiritual del ciudadano, aportando a la promoción de condiciones sociales y personales que habiliten hacerse cargo de la propia vida entendida en comunidad y evitar el funcionamiento dependiente y la adicción.
Tras 16 días, el ayuno fue levantado a propósito de la aparición de señales de activación y respaldo al fondo que da sustento a la acción de Revisión presentada y acogida a trámite en la Corte Suprema de Justicia. Aún nos encontramos en espera de los alegatos.
Compartimos estas palabras escritas por Avelino Jiménez Domínguez, psiquiatra; y Sergio Sánchez Bustos, salubrista, tras esta visita a Águila Sur.

040619
"Un nuevo ayuno ha comenzado el dr. Milton Flores hace 2 semanas, por la absolución de la sentencia condenatoria por posesión de 116 plantas en brote de cannabis sativa, para su consumo personal y próximo en el tiempo en el año 2013.

El contexto en que se desarrolla su solicitud de dignidad no puede ser más simbólico de la crisis del pensamiento político moderno: corrupción en las instituciones a todo nivel; un escenario global de confrontación mundial; crisis terminal del medio ambiente, asociado con abandono de ideales de solidaridad, colaboración, de visiones integrales  de la existencia en el planeta y estímulo al individualismo, la explotación compulsiva de las riquezas, en un modelo neoliberalista.

La solicitud del dr. se da en búsqueda de la dignidad de la libertad humana: no basta con poder optar para ejercerla. Se debe contar elementos de juicio, capacidades reales y sobre todo información.

La doctrina jurídica indica que, habiendo un razonamiento nuevo, por aporte de antecedentes no existentes en un fallo anterior, que apunte indudablemente a la inocencia del sentenciado, el mismo puede solicitar la revisión de su causa a la Corte Suprema.

El antecedente nuevo lo aporta nada menos que Paulina González acusada por hechos similares, dos juicios distintos por los mismos hechos, quien, no obstante, fue absuelta el 2015, después que Milton Flores fuera declarado culpable en 2013 por los tribunales ordinarios y condenado a 541 días remitidos. Es auspicioso que se la hayan aceptado reconociendo que cumplía con los requisitos. Este fue el contexto en el que decidió este segundo ayuno iniciado el 22 de mayo.

Está en juego no solo la revocación de la sentencia de Milton Flores. Está en juego toda la modernidad, en cuanto a reconocer la libertad de las personas sin etiquetas. Las cortes han reconocido que la preparación para un acto lícito, esto es, el consumo, es lícito, es decir, la plantación.

Ha llegado el momento de hablar las cosas como son: se puede cultivar para consumo personal.

Recordemos que la Ley 20.000 ha sido el brazo legal del prohibicionismo que causaba hace algunos años cerca de 80.000 detenidos anuales por porte de marihuana, con el riesgo que se les involucrara en tráfico o microtráfico de manera confusa dependiente de las inspiraciones de los tribunales de turno.
Tal ley permite el uso “personal exclusivo y próximo en el tiempo o para uso médico” dejando en la incerteza las formas de acopio propias de tal consumo.

En 2011, se produce una inflexión política de carácter histórico; un momento de verdad: el psiquiatra Milton Flores, es acusado de autocultivo sin permiso del Servicio Agrícola y ganadero SAG y sustenta su defensa en el derecho esencial al cultivo de la espiritualidad asistido en plantas enteógenas. En cierto modo abriendo el marco de las defensas anteriores de los acusados que se realizaron, por decirlo así, al interior de la misma Ley 20000

Fue entonces que la Ley 20.000 empezó a quedar superada, ya que sería un cuerpo legal de categoría secundaria simplemente no alineado con normas de mayor jerarquía: Constitución de Chile, Convenciones Internaciones.

Luego en 2013 un segundo miembro de TRIAGRAMA, la psicóloga Paulina González, fue acusada de lo mismo durante el desarrollo del primer juicio, pero finalmente su caso terminó con la absolución por la Corte Suprema en junio 2015.

Esta sentencia, junto a otras, establece el precedente que se puede cultivar sin permiso del regulador, para consumo personal y no constituye una ofensa a la salud pública si no hay lesividad, ni daño a terceros. Lo que no obsta para que muchos casos sigan siendo condenados a la fecha por los mismos antiguos argumentos prohibicionistas, que como su nombre dice es para actos diferentes: “que Sanciona el Tráfico Ilícito de Estupefacientes y sustancias Sicotrópicas”.

En 2014 Milton Flores ya hizo una primera huelga de hambre de 85 días -que en este caso en que se trata de una acción en el contexto de una tradición espiritual es en rigor un ayuno, por algunas diferencias de significado importantes entre ambos términos- en favor del tan trabajado, esperado y luchado cambio de la Ley 20000.

Nosotros estamos con él en la búsqueda de justicia. No deseamos pensar que en este mundo solo existen las leyes y que nunca alcanzaremos justicia.

Pedimos a todos lo que estén en consonancia con lo central de esta situación que apoyen de diferentes maneras y hagan conocida la situación. ¡ahora, no mañana! El Dr. Flores ha perdido varios kilos, pero está fuerte.  Aquilatemos la situación y actuemos como la conciencia de cada cual le indique."

Dr. Avelino Jiménez Domínguez psiquiatra


 
Dr. Sergio Sánchez Bustos, salubrista





El ayuno de Milton Flores, médico


El 2 de junio los médicos salubristas Dr. Sergio Sánchez y Dr. Padro Musalem, junto al médico psiquiatra Dr. Avelino Jimenez, visitaron el Dr. Milton Flores, director del Equipo Triagrama Instituto, quien se encontraba realizando el ejercicio espiritual de ayuno, asumido en el contexto del ejercicio de transformación cultural hacia el efectivo reconocimiento de la dimensión espiritual del ciudadano, aportando a la promoción de condiciones sociales y personales que habiliten hacerse cargo de la propia vida entendida en comunidad y evitar el funcionamiento dependiente y la adicción.
Tras 16 días, el ayuno fue levantado a propósito de la aparición de señales de activación y respaldo al fondo que da sustento a la acción de Revisión presentada y acogida a trámite en la Corte Suprema de Justicia. Aún nos encontramos en espera de los alegatos.
Compartimos estas palabras escritas por el Dr. Pedro Musalem el 4 de Junio tras esta visita junto a sus colegas.


"El Dr. Milton Flores está hace más de diez días en ayuno voluntario. Sus antecedentes de salud tornan la situación especialmente delicada. Haría falta escribir, tal vez, una Crítica de la Razón Ebria, que indagase en la conciencia mística, ésa que intuye y experimenta la verdad del ser como eterna unidad presente, para aproximarse a la síntesis entre ciencia, filosofía y religión que respira a cada instante en su discurso hablado. Le conocí hace años, y como he podido dialogar con él, comparto a continuación mis impresiones sobre su situación personal, y el estado de cosas en el mundo, tal como las veo.       

Milton Flores (psiquiatra chileno) ha desarrollado un enfoque propio, que entiende que salud y espiritualidad son derechos humanos básicos, e inter-relacionados. Primero, despejemos dudas: la de espíritu es una categoría poco aceptada por el común de los galenos; sin embargo, para la ciencia, merece más que una mirada, sobre todo cuando se trata de salud. Se ha demostrado, por ejemplo, que la inducción mediante compuestos psicodélicos como psilocibina (presente en los “hongos mágicos”), de “experiencias místicas completas” (científicamente estudiadas), puede resolver problemas prevalentes de salud mental, como ansiedad y depresión. Así, una vez más, se pone en evidencia que ciencia, religión y filosofía (fenómenos de conciencia de origen histórico común) se pueden encontrar en el presente, creando relaciones y diálogos fructíferos, y que es tal vez necesario recurrir a esta clase de unidad de conciencia para encontrarle soluciones a la crisis planetaria.

Hace décadas, Milton Flores, fue pionero en el uso terapéutico de cannabis sativa en el alivio de adicciones, observadas en el nivel primario de salud, como a la pasta base y a las benzodiacepinas. Luego, a través del Instituto Triagrama, fundado en 1995, ha venido insistiendo en que la dimensión espiritual es clave para enfocar el cuidado de la salud, y que además se trata de un derecho consagrado por la Constitución chilena, que sin embargo no se garantiza en la práctica. 

En una época de corrupción y neoliberalismo global, ante una profunda crisis de las instituciones tradicionales, en un contexto de consumismo y devastación territorial, desde sus instalaciones en los cerros de Águila Sur, el psiquiatra Milton Flores escoge el ayuno para pedir del Estado justicia; se le ha condenado por posesión de plantas de cannabis, las mismas que usa en ejercicio de su libertad de culto, y prácticas de salud y auto-cuidado. Otros fallos en torno a plantas de cannabis han reconocido ya la legitimidad de estos derechos. Milton Flores pide que este sea el enfoque adoptado también para su caso.

Para pensadores como Z. Bauman, en el consumismo – y su reverso, el colapso ecológico –, el ser y las cosas devienen en una alta liquidez (insustancialidad, velocidad); liquidez del ser gobernada por una privatización individualista de los antiguos valores. Resulta evidente que la civilización está en crisis, y ante la misma, los esfuerzos por emancipar la conciencia del miedo y el condicionamiento, pueden ser reconocidos como actos políticos. Una conciencia emancipada puede observar los mecanismos y reacciones que sustentan el actual estado de cosas, y tomando conciencia de ellos, desactivarlos. Girar hacia una forma de vida centrada en el cuidado de la vida misma, exige sacrificios personales, materializados hoy en el ayuno de Milton Flores."
4 de junio de 2019

Dr. Pedro Musalem 


















Definición de Ser Humano y Justicia Penal


Algunas reflexiones a propósito del Seminario “Balances y desafíos del sistema de Justicia Penal”, donde con la presencia y participación de altas autoridades, principalmente se analizó el papel del Ministerio Público en el contexto de la reforma procesal penal.

Para avanzar en justicia penal en general, así como para afinar el desempeño del Ministerio Público, es necesario al principio la pregunta por el Ser Humano, por la esencia del ciudadano conforme está consagrada en el ordenamiento jurídico vigente. Esta pregunta nos resitúa como individuos Libres y al mismo tiempo Responsables, dotados y necesitados de atender a una dimensión más profunda de la existencia que la meramente material, frente a un Estado que está a nuestro servicio, no hay que olvidarlo, por el contrario, la conciencia de nuestras facultades ha de impulsarnos al cumplimiento celoso de nuestras responsabilidades, abrazando satisfacciones vinculadas a un Bien Común práctico, realizable, en todos los niveles.

Problemas como la corrupción o la degradación institucional, así como las dificultades para decidir una carrera funcionaria de los fiscales del Ministerio Público, o de cualquier otra institución, no están anclados en la nada, emanan justamente de este desconocimiento, de este minimizar la dimensión espiritual de la existencia. Lo mismo que el delito y la adicción. Falta de una habilitación esencial, que la Educación no entrega ni la Salud considera, en grado suficiente al menos por ahora.
Neutralizar las condiciones en que esta ignorancia se perpetúa ha de ser tarea central de nuestra sociedad, ineludible si aspiramos más que a resolver algunos problemas o el problema en algunos aspectos, a construir una manera diferente de convivir, fundada en una sintonía más fina con lo que ya está consagrado y es ley en Chile. ¿Por que tendríamos que conformarnos con menos que una respuesta inteligente y respetuosa del Ser Humano y el Derecho por parte de las autoridades?
La vigencia de los Derechos Humanos es plena en este territorio, su desconocimiento es grave y puede reclamarse protección para el ejercicio de la propia Soberanía, para ejercer el Libre Albedrío, en ausencia de lesividad, en ausencia de ilicitud.

El Ministerio Público, sin embargo, se encuentra en estos momentos refractario a incorporar en su enfoque institucional la obligación constitucionales que emanan de los artículos 1° y 5° de la CPR, que es respetar y promover los Derechos Esenciales, digo esto porque en varias ocasiones como ciudadanía hemos consultado al nivel nacional por el respeto a esta Soberanía Personal, en el ejercicio de sus facultades persecutorias referidas a la ley 20.000, y en todas ellas el persecutor ha hecho oídos sordos sin siquiera profundizar en lo que se le está con seriedad y responsabilidad ciudadana y profesional planteando, emitiendo para-respuestas y argumentaciones muchas veces sin sentido, que dan cuenta de un grave desconocimiento de su función primera y principal, así como una débil comprensión del principio de objetividad.

El persecutor no se ha mostrado dispuesto a rectificar su proceder incorporando antecedentes nuevos y relevantes, aún cuando ellos ya han calado en la propia unidad especializada a nivel nacional, cuyo director, Luis Toledo, señaló en Octubre de 2016, ante la Comisión de Salud de la Cámara de Diputados, que la institución estaba de acuerdo con la interpretación que la Corte Suprema le había dado a la norma del artículo 8° de la Ley 20.000, que implica reconocer en ella un espacio legítimo y protegido para el ejercicio de la soberanía personal sin lesividad, y que se encontraban en un proceso de coordinación con las policías, e incluso adecuación de la normativa interna.

Desafortunadamente, con posterioridad a estas declaraciones no ha habido respuesta a la consulta por el grado de avance de estas medidas, formulada por la misma Comisión de Salud de la Cámara de Diputados al Fiscal Nacional en 2018, y hasta el día de hoy vemos que una parte de la fuerza de persecución se sigue descargando sobre personas inocentes, afectando esta arbitrariedad a todos quienes con justa razón se consideran amenazados y en peligro de ser objeto de allanamientos y detenciones basadas en el desconocimiento de las condiciones de legalidad de la conducta, justamente por no haberse actualizado las instituciones.


Resulta muy perturbador este comportamiento del Ministerio Público, y peligroso.
Como ciudadanos nos toca persistir en los esfuerzos por ajustar el quehacer y el poder del Estado al servicio de un Ser Humano con Espíritu y Soberanía, partiendo por exigir y no consentir ser tratados por fuera de esta condición.
Junio, 2019.

Paulina González
Equipo Triagrama


Declaración Pública Legisladores Por Respeto Soberanía Esencial

El 19 de junio se hizo esta declaración pública en el Congreso en Valparaíso. Es la manifestación de coincidencia de 28 legisladores, senadores y diputados, en algo fundamental de forma transversal, expresado en un compromiso "realizar los máximos esfuerzos legislativos para ajustar las leyes y procedimientos a fin de ampliar el respeto y el espacio de libertad y soberanía individual que se consagra en el artículo 5° de la Constitución Política de Chile" ...





...Desde esta mirada es que refieren y respaldan la acción que se está llevando a ante la Corte Suprema, para solicitar que se revise la condena del Dr. Milton Flores y se le declare inocente conforme los nuevos antecedentes que se presentan, consistentes en la interpretación correcta que la misma Corte le ha dado a la norma aplicada al caso, art. 8° de la ley 20.000, la cuál se ha constituido en jurisprudencia consistente de esta Corte Suprema desde junio de 2015, cuando se dictó unánimemente sentencia de nulidad de la condena de Paulina González, psicóloga de Triagrama Instituto, cuyo fundador y responsable es precisamente el Dr. Flores, desarrollando para ello la Sala Penal el razonamiento que constituye la correcta aplicación de la referida norma en general y aplicada al caso en concreto, conforme los hechos acreditados durante el juicio oral, de forma que la sentencia absolutoria de reemplazo es clara en señalar que la conducta en cuestión, el cultivo de cannabis, es parte de las actividades que mancomunadamente realiza el equipo de profesionales de Triagrama Instituto, en el contexto de su trabajo de investigación/acción en torno al problema de la Adicción, como herramienta de expansión de la consciencia empleada de forma ritual doméstica, lo que debe entenderse necesariamente, dadas sus características, como la excepción a la que la propia norma hace referencia, cuando en resguardo de un espacio indiscutido de Soberanía y Libertad personal, se establece la impunidad del cultivo cuando está destina a fin "personal exclusivo" y "próximo en el tiempo", puesto que no realiza esta conducta el daño o peligro que se pretende evitar.
Con muchos de estos legisladores llevamos años de interacción, afinando la sintonía...

Jaque Mate por la Libertad.


El 17 de octubre de 2013, el Instituto de Salud Pública, daba autorización a la Clínica Las Condes para importar el medicamento Sativex, a base de Cannabis, prescrito a un paciente que presentaba una epilepsia refractaria, secundaria a una crisis presentada durante el tratamiento de una fibrosis quística en ese recinto de salud. 


Cual acto psicomágico se abría en Chile la incorporación de facto, de la Cannabis al arsenal terapéutico nacional, el reconocimiento de su valor medicinal, hito alcanzado tras las gestiones articuladas por el Dr. Milton Flores y equipo; realizadas a partir de la solicitud del entonces Senador Carlos Cantero, para orientar al padre del paciente, quien hacía todos sus esfuerzos por recuperar la salud de su hijo, que poco antes hacía una vida casi normal. 

En ese momento la participación de una amplia red de profesionales y autoridades estaba activa frente a esta materia. El Dr. Flores ya había sido condenado en julio de ese mismo año por cultivo de cannabis, tras largo ejercicio judicial puesto al servicio de evolución de la salud pública y el modelo cultural,  que se encontraba realizando junto a al equipo Triagrama y daba frutos en la opinión pública, ganando la confianza transversal de muchos.

El Dr. Sergio Sánchez, quien asesoraba al Dr. Enrique Paris, presidente del Colegio Médico en ese entonces, dispuso su mirada y esfuerzos para encontrar la solución. Se firmaron respaldos, se contactó a las más altas autoridades, y se sacó adelante esta resolución autorizando la importación del medicamento, que desafortunadamente no alcanzó a concretarse para este paciente, quien falleció en el transcurso de la tramitación administrativa. Hubo otros pacientes que lograron gozar de esta apertura.

Se había cristalizado un gran paso en la búsqueda del salto evolutivo, se logró trascender el prejuicio que consideraba a la Cannabis, en esos años, como la droga mala, sin potencial curativo.
Pero este salto aún se hacía insuficiente, se caía en la tentación de desviar la atención a la planta más de la cuenta, ahora se abría el ¡bum! para visibilizar su uso medicinal, dejando de lado lo más importante, el ser humano que la utiliza. 

Efectivamente, a esta planta se le puede dar un uso conducente, o uno inconducente. Personas que desarrollan patrones de funcionamiento adictivo, pueden experimentar dependencia a su consumo.
Justamente, a propósito de la necesidad de prevenir las adicciones, por la vía de la habilitación en el desarrollo de competencias esenciales, para no desarrollar relaciones de dependencia ni a sustancia ni a otros objetos de adicción, es que este equipo Triagrama, conducido por este médico psiquiatra, el Dr. Milton Flores, venía trabajando.

A la base de las adicciones, existe un vacío espiritual profundo, alentado por una cultura que erradamente exacerba el valor de la posesión y el consumo como camino a la felicidad. Promover experiencias para que las personas experimenten el contacto con la dimensión espiritual, saciando ese vacío esencial, resulta ser necesario para recuperar el sentido y el protagonismo en la vida, libre de adicciones.

El Estado de Chile, está comprometido con ofrecer las condiciones para promover el desarrollo espiritual, no solo el material, de los integrantes de la comunidad nacional. Cuando las tasas de adicción aumentan, es muestra de que estamos fallando en ello. 

Nuestros jóvenes están insatisfechos esencialmente, los caminos que les ofrecemos para ser felices no cumplen con el objetivo. Mismo sucede con las personas adultas, quienes además, a cargo de los niños, tampoco les acogen en su esencia.  

Este es problema, la definición de ser humano con la que trabaja el Estado de Chile no incluye su dimensión espiritual de modo efectivo, para ello se requiere urgentemente de un cambio cultural, necesitamos avanzar. 

Entonces, experimentando esta urgencia, el 2014, el Dr. Flores, ya condenado por cultivo de Cannabis para uso personal exclusivo del equipo Triagrama, inició un ayuno que se extendió por 85 días, hasta que nuevamente se instalase el eje en el Ser Humano.

22 Congresistas, Senadores y Diputados de todos los sectores políticos (Senadora Allende, Diputadas Rubilar y Cariola, Senadores Horvath, Quintana, Guillier, Girardi, Diputados Mirósevic, Jackson, Boric, Robles, por nombrar algunos), suscribieron una carta dirigida a la Comisión Interamericana de Derechos Humanos, solicitando celeridad en la demanda al Estado Chileno presentada por la defensa del doctor, por tratarse de un tema país, de respeto a la libertad del ser humano. Se presentaron además tres proyectos de ley, dos en la Cámara y uno en el Senado, todos corrigiendo la vulneración a la soberanía esencial que se  veía producía la aplicación de la ley 20.000 frente al auto-cultivo de Cannabis.

Recuperábamos el foco. El Ser Humano  Soberano Espiritual.

Si el Estado se hace cargo de respetar efectivamente el espacio de soberanía y libertad esencial humana, no puede interferirlo a menos que se esté produciendo un daño a terceros. Está obligado por tanto -entre tantas otras manifestaciones propias de la libertad de consciencia personal y de la cosmovisión espiritual ancestral- a respetar a las personas que deciden cultivar Cannabis para su propio uso, sin fines de tráfico.

Está obligado por tanto también, a dejar de expiar culpas a través del prohibicionismo inconducente y enfocarse en desplegar, en todo ámbito, las condiciones para el desarrollo de competencias espirituales humanas, para que seamos capaces de administrar la libertad de modo sano, y por esta vía, disminuir el riesgo a la adicción, sin responsabilizar al empedrado.

En efecto, Francisca Florenzano, en sus últimos meses a cargo del SENDA en el primer gobierno del presidente Piñera así lo entendió. En ese tiempo, en el marco de esta intervención evolutiva, en una reunión junto a Triagrama y sus invitados, señaló que había llegado a la convicción de que no servía de nada agregar cada vez más sustancias a la lista 1 de drogas prohibidas, que a ese ritmo tendríamos una lista tan larga como la carretera panamericana. Coherentemente dejó listo el decreto para retirar a la Cannabis de la lista de sustancias peligrosas prohibidas, que ni el saliente presidente Piñera ni la entrante presidenta Bachelet se atrevieron a firmar, dando muestras de que aún faltaba energía para dar el salto de paradigma sobreponiéndose a la resistencia obscura que sin duda desencadena tamaña pretensión.

El 2015, Paulina González, psicóloga de Triagrama, fue absuelta por la Corte Suprema por la misma conducta por la que el Dr. Flores fue condenado el 2013. Se produjo el salto, la cristalización del ajuste en la aplicación de la ley de drogas, hacia el efectivo respeto de nuestra libertad en ausencia de lesividad.

Tras largos esfuerzos de toda una red trascendente, fue puesto por fin en jaque el funcionar desalmado del Estado, por fin en jaque el hábito instalado de vulneración de los derechos fundamentales de personas inocentes.

Pero el Dr. Flores sigue condenado, y el Ministerio Público sigue siendo refractario a ajustar su proceder y persiste en la vulneración de muchos, convirtiendo a Chile en un Estado totalitario que no permite el ejercicio de la libertad.

Hoy, 07 de junio de 2019, el Dr. Flores ya cumple 15 días de un nuevo ayuno, iniciado durante la espera de los alegatos en la Corte Suprema del Recurso de Revisión presentado y acogido, para hacer justicia y restituir su honra y la de tantos más.

Estamos frente a la oportunidad de hacer jaque mate a la incorrecta aplicación de la ley 20.000. Un nuevo hito judicial, en un largo y contundente  proceso para el ajuste de la relación Estado Ciudadanía, hacia el pleno respeto de nuestra condición esencial humana y el espacio de libertad y soberanía consagrado en derecho. 

Se recupera y orienta así el rumbo de las Instituciones del Estado, hoy en decadencia.

Está en manos de la Sala Penal de la Corte Suprema -quienes también son protagonistas este salto evolutivo, en estas y otras materias propias de nuestra condición esencial humana- continuar afirmando la aplicación de Justicia desprendida desde su más alto valor y sentido esencial fundamental, sin renegar, para precipitar la trasformación de la civilización.

Así de trascendente esta nueva oportunidad, aunque parezca delirio.

A quienes ven y comprenden, invitarles, exigirles con amor, a asumir el rol que también les cabe.

Muchas gracias.



Quiero que brote la transformación y aflore la consciencia


Vivir y crecer junto a mi papá, Milton Flores, como uno de mis guías ha sido un camino de aprendizaje profundo y también de mucha exigencia. Lo que él como padre ha buscado como prioridad desarrollar de mí no ha sido lo mismo que la mayoría de los padres motivan a desarrollar de sus hijos, como la muestra de éxito académico o la bondad y la obediencia que actualmente esta sociedad promueve, sino, la permanencia de conexión con mi yo más profundo y el cultivo consciente de mi relación espíritu-materia.
Desde pequeñita que me enseñó a tener conciencia de mi sentir, recuerdo una de las meditaciones que hacíamos, en que me pidió que cerrara los ojos y sintiera la planta de mis pies pasando el peso de un pie al otro, movimiento sutil que me provocó sensaciones de las que noté nunca antes haberme percatado, en ese momento me sentí presente, en mí y en el espacio, me percibí a mí ahí en mi cuerpo, sintiendo, teniendo certeza de quién soy. De ahí en adelante las experiencias y el trabajo de conexión conmigo misma y la vida siguieron apareciendo y siendo atendidas como una de las prioridades en mí vivir.
Agradezco profundamente la oportunidad que él, junto a mi mamá, me han regalado, de experimentar la vida desde una posición verdadera, desde la mayor consciencia posible, y haciendo el trabajo constante de mantenerme despierta y velar por mi libertad tanto material como espiritual.
Comprendo que esa búsqueda de consciencia, a través de la transformación, ese baño de lucidez que él se ha encargado de entregarme a mí como su hija, es ahora con el que el busca que se pueda bañar esta sociedad, partiendo porque quienes tienen la disposición y la inquietud, puedan acceder a conectarse, a vivir una vida más plena y cierta, desde los medios y con las herramientas que les sean necesarios, haciéndose ellos libres a sí mismos.
A lo largo de la historia, así como en la actualidad, varias personas han llevado o llevan la tarea de promover esta reconexión, desde los diferentes ámbitos en los que se desenvuelve la humanidad. A él le ha tocado, desde hace unos años hacer ese trabajo de transformación desde la Justicia, descubriendo así, que la ley, que parecía impenetrable respecto a temáticas de este tipo ha resultado tener descrita como prioridad la realización espiritual y material de los individuos (específicamente en su Artículo 1° inciso 4°: “El Estado está al servicio de la persona humana y su finalidad es promover el bien común, para lo cual debe contribuir a crear las condiciones sociales que permitan a todos y a cada uno de los integrantes de la comunidad nacional su mayor realización espiritual y material posible, con pleno respeto a los derechos y garantías que esta Constitución establece”) y establecido como limitación a la actividad judicial el respeto a ésta (en su Artículo 5° inciso 2°: “El ejercicio de la soberanía reconoce como limitación el respeto a los derechos esenciales que emanan de la naturaleza humana. Es deber de los órganos del Estado respetar y promover tales derechos, garantizados por esta Constitución, así como los tratados internacionales ratificados por Chile y que se encuentren vigentes.”).
Por el cultivo y consumo de marihuana que es y ha sido siempre una herramienta que él utiliza como oportunidad de conectarse con la vida y cultivar la esencia espiritual propia y colectiva, se le ha sentenciado y calificado como delito, vulnerando así el derecho que la ley establece debería serle garantizado. A través del trabajo que él, y las demás personas que lo han acompañado, han llevado, se han ido abriendo varios espacios en que se ha logrado comprender el trasfondo de lo planteado, dar paso a transformaciones, y reconociéndose también en varias ocasiones la inocencia de mi papá, a pesar de tener la incompetencia y la resistencia como obstáculos constantes.
Sin embargo, hoy mi papá sigue condenado, y se abre la posibilidad, a través de la revisión de su condena, de que sea finalmente absuelto por la Corte Suprema. Una importante y nueva oportunidad de que aflore mayor lucidez por parte de la Justicia respecto al reconocimiento del humano espiritual y libre.
A mí, como su hija me incumbe y urge sea anulada su condena, por el daño y la humillación a la que mi papá es sometido, pero también como persona que forma parte de esta sociedad enferma de ignorancia y enajenamiento del ser, y que pide y exige se abran las puertas a una comprensión que permita establecer una relación más profunda y real con la vida y con nosotros mismos.
Como método de movilizar la energía aquí y en el plano espiritual, para que esta necesidad, ya no solo personal, sino también colectiva sea atendida, él decide comenzar un ayuno, poniendo así, inevitablemente en Eriesgo su salud. A pesar de las duras implicancias que ello tiene para mí yo lo apoyo y acompaño porque lo amo, y también porque anhelo transformación del mundo, porque la creo urgente e imprescindible, porque nos quiero libres sin ser violentados por ello.
Su absolución me traerá serenidad como hija y como ciudadana que decide también hacerse libre y ejercer en su vida entera su derecho a desarrollarse espiritualmente con las herramientas que estime pertinentes y que considere como apoyos en ese desarrollo.

Luana Flores.
Estudiante 4to medio Liceo Manuel de Salas. Santiago.



Ministerio Público interfiere la evolución de la administración de Justicia


Peligrosamente refractarios a la correcta interpretación de la Ley 20.000, insisten en perseguir inocentes y conductas sin lesividad.



Somos un equipo de profesionales, Triagrama Instituto, que ha sido interferido por el Estado, obligados a defendernos de una injerencia indebida que tanto ha alterado nuestras vidas por completo desde 2011, como nos ha permitido transmitir una perspectiva indispensable, a nuestro juicio, para revertir las condiciones que hacen posible fenómenos como la adicción o la corrupción.

Siendo parte de este equipo la Excma. Corte Suprema en 2015, me absolvió del delito de cultivo ilegal de cannabis sativa, pues quedó acreditado quienes somos y a que nos dedicamos, nada más alejado del objeto de persecución de la Ley 20.000, con una larga trayectoria de servicio e investigación en Salud y Educación, circunstancia que permitió a la Corte calificar nuestra conducta dentro de los márgenes del ordenamiento jurídico y las diferentes exigencias legales vigentes, conforme la interpretación armónica de ellas y que la propia Corte explica en su fallo, en el que pedagógicamente descarta los errores cometidos por el Tribunal Oral en su razonamiento.
Dos años antes sin embargo, en ausencia de esta aplicación e interpretación correcta de la norma, el director y mentor de este equipo -y de su defensa- el médico psiquiatra Milton Flores Gatica, fue también condenado en primera instancia, por el mismo delito de cultivo ilegal pues, al igual que en mi caso, el Tribunal Oral de San Bernardo aplicó el Derecho de forma errada al desconocer la naturaleza y las facultades de un Ciudadano en relación con la potestad punitiva del Estado, ignorando las circunstancias y motivaciones particulares de quien en concreto estaban juzgando, faltando a la indispensable regla de examinar la lesividad de la conducta en concreto, descartando, igual que en mi caso, que se tratase de un cultivo destinado a un fin personal, por ser este colectivo, razonamiento que la Corte desechó de plano.
Si bien siempre nos hemos considerado inocentes, no fue hasta la dictación de esta sentencia absolutoria, que pudimos contar con un respaldo jurídico coherente y consistente, puesto que en ella, de forma unánime, la Sala Penal de la Corte Suprema ha explicitado y explicado lo que técnicamente es la interpretación y aplicación correcta del Derecho y la Ley 20.000, en relación a las personas que hacen uso personal del cannabis, y es por esto que con posterioridad a ella hemos presentado a este máximo Tribunal un Recurso de Revisión, acción prevista para revertir la condena de un inocente en los casos expresamente señalados por la ley, que incluyen la ocurrencia de hechos posteriores de los cuales se desprenda inequívocamente la inocencia del condenado. Tal recurso ha sido admitido a tramitación y esperamos fecha para alegatos, para que luego la Sala Penal de la Corte Suprema emita su fallo.
Infelizmente el Ministerio Público al hacerse parte de este proceso, está insistiendo en la misma comprensión errada que lo llevó a formular su acusación, sin rectificación, y lo que es más desafortunado y lamentable, es que lo hace insidiosamente distorsionando los hechos, relevando aspectos descontextualizadamente, con el evidente propósito de impresionar negativamente, burda manipulación, como cuando destaca insidiosamente el hecho de haberse contabilizado “120 plantas” en el caso de Milton Flores, las que en rigor eran 116 brotes o plántulas de menos de 5 cm en un almácigo de un metro cuadrado, y 4 plantas crecidas a 50-65 cm, que en total pesaron 440 gramos, las que a su juicio no podrían compararse con las 7 incautadas en el mío, pues supuestamente revestirían un mayor impacto al bien jurídico tutelado, lo que resulta inverosímil siendo que estas estaban crecidas y de hecho pesaron más de 5k, y es jurídicamente incorrecto si se considera la naturaleza del cultivo y el destino que éste tenía en ambos casos, el uso ritual doméstico por parte de los miembros de Triagrama, algo que fue acreditado en ambos juicios y nunca fue controvertido, pues de hecho se trata de la misma práctica, realizado por las mismas personas y para los mismos propósitos, algo que no puede desconocerse, a no ser de mala fe. En el mismo sentido, la respuesta que ofrecen, también revela una distorsión de lo que el propio recurso explica, relativizando la consistencia y coherencia de la jurisprudencia, señalando para ello tres sentencias donde no se concedió la nulidad solicitada, pero que sin embargo, una lectura detenida de ellas confirma y complementa la interpretación que la Corte ha hecho.
Es necesario decir, que es costumbre habitual del Ministerio Público esta clase de maniobras engañosas, interesándose poco y nada en la realidad de quienes cultivan y usan cannabis -y otras plantas psicoactivantes- un mundo de personas y costumbres perfectamente legítimas que son vulneradas y discriminadas, obligadas a humillarse ante la aplicación errada de una norma que toma forma desde el prejuicio y la ignorancia y que no está disponible para ser mejorada en atención a la realidad fáctica y jurídica. Todo esto solo nos hace pensar en una falta de inteligencia y sordera jurídica por parte de la autoridad.
Pero hay más de parte del Ministerio Público, pues en este caso el Fiscal Nacional ha desconocido todo de nosotros, de Triagrama, del hecho que ya estuvimos en varias reuniones, formales, entre profesionales, con la Directora Administrativa, Francisca Werth, antes Jefa de Estudios en la Defensoría Penal Pública, donde conoció y defendió nuestro caso, que nos presentó al Director de la Unidad especializada en la persecución del Tráfico Ilícito, Luis Toledo, y con la abogada de la unidad Lorena Rebolledo, quienes le manifestaron a Milton Flores que lo consideraban inocente, que su condena correspondía a un momento anterior en la comprensión del Ministerio Público respecto al delito en cuestión, la que se habría modificado a partir de los fallos de la Corte Suprema, así fue declarado ante la Comisión de Salud de la Cámara de Diputados en Octubre de 2016 con motivo de modificación de la Ley 20.000, donde incluso anunciaron adecuaciones, capacitación y ajustes en la normativa interna.
Todo esto ha sido ignorado, y como si de una esquizofrenia institucional se tratase, se descarta la convicción jurídica de sus profesionales y en su lugar se emiten respuestas que solo reiteran la interpretación errada que la Corte ya desechó, oponiéndose a que sea revisada la condena y se le declare inocente, porque para el Fiscal Nacional, en representación del Ministerio Público y no obstante las voces disidentes que queremos escuchar, no habría mérito en plantear que exista un avance jurisprudencial, una interpretación correcta de la Ley que da mejor cuenta de la realidad fáctica y jurídica en estos asuntos, pese a haberlo reconocido así en 2016, ni en plantear que su caso y el mío son el mismo caso, las mismas personas, las mismas circunstancias, las mismas motivaciones, la misma defensa, y al parecer para él el número de plantas cultivadas, con independencia de cualquier otra circunstancia, sería un indicio absoluto y objetivo de que la conducta no está destinada a un fin personal y pondría en peligro la Salud Pública, a sabiendas que ningún otro fin tenía más que nuestro propio uso personal, de hecho nunca fuimos siquiera investigados por tráfico ni se hizo en nuestra contra otra acusación.
Paulina González - Psicóloga - Equipo Triagrama