Sin Esencia no hay Ciencia ni Salud, Carta Al Director Revista Chilena Neuro-Psiquiatría

 Sr. Director

Como Médico-Psiquiatra, Profesional formado en Universidades Chilenas (U. de Chile y U. de Concepción), resulta lamentable constatar el nivel de desarrollo alcanzado para la comprensión de la Naturaleza Humana con la que la Medicina chilena se encuentra trabajando.

No obstante la recreación del Status Jurídico del Ser Humano exigido por el Derecho Nacional e Internacional ya desde 1948 en el Planeta, que incorpora la existencia de la Dimensión Esencial en la Vida de las personas, espacio fisiológico no material donde se reconoce habita la Identidad Fundamental del Ser Humano, con el cual el Estado Chileno se encuentra prioritáriamente comprometido 1, la práctica médica persevera sintonizada con una lógica que soslaya tales encuadres.

Definitivamente al parecer, la recreación del Rol del Médico hacia un papel donde la vida humana sea integralmente cubierta por nuestra atención, satisfaciendo así las necesidades de coherencia con un proceder científico, cuando incluye lo que oficialmente ha sido establecido como principio objetivo de realidad a través de los estudios ofrecidos por los Físicos Planck y Einstein (1900 y 1910), se encuentra neutralizado por la inercia y el aburguesamiento, comprometiendo éticamente la respuesta que nuestros pacientes merecen.

No es posible estar al cuidado de la Vida Humana soslayando lo esencial de la misma, en los pacientes y en las vidas de los propios facultativos.

No es posible pretender levantar comprensiones serias y correctas de las manifestaciones de desequilibrio de un sistema vivo en un contexto donde la realidad fundamental se encuentra soslayada, despreciada, ignorada.

Es impresentable que la Medicina trabaje con una noción de Ser Humano incompleta.

Es incomprensible que un protagonismo como el que se alcanza con profesionales conscientes, despiertos no se incorpore en la atención de personas enfermas que sufren.
Es un despilfarro no promover la participación consciente de los pacientes en sus procesos curativos, como se hace posible cuando el contexto se ha espiritualizado.

Señor Director, es menester advertir e informar que en nuestro País el Proceso de Transformación Paradigmática, que procura la evolución de la Cultura hacia una Nueva Civilización, donde la Esencia, la realidad fundamental, es acogida, se encuentra ya en fase de instalación, impregnando las dinámicas de Personas e Instituciones como la Defensoría Penal Pública, en representación del Poder Ejecutivo, y de Poderes del Estado como el Poder Judicial con el Presidente de la Corte Suprema a la cabeza, entre otros, y esto como respuesta a una exigencia promovida desde los espacios ciudadanos de autoridad, por profesionales no solo de Salud, que han comprendido la necesidad de exhibir coherencia e inteligencia y valentía, ante las demandas que el fracaso de la Civilización en retirada nos formula.

Los razonamientos materialistas para explicar las manifestaciones de la Realidad aparente, son epistemológicamente incorrectos, cuando menos insuficientes; somos Energía esencialmente con manifestaciones materiales, por tanto el análisis de un hecho para alcanzar la jerarquía de lo científico, habrá de considerar la realidad inclusivamente, teniendo la cautela suficiente y necesaria para no ostentar verdades especulativas que inducen a error y perpetúan la Ignorancia.

Señor Director, sin Esencia no hay Ciencia en el Siglo 21, tampoco Salud Integral.

La invitación es a procurar acompañar los procesos evolutivos que nuestra sociedad experimenta y no quedarse abajo ni atrás, necesitamos que la medicina evolucione.

Nos señalaba Fructuoso Biel, ex - Decano de la Escuela de Medicina de la Universidad de Concepción, la necesidad de incorporar la noción Chamánica de la Salud como el desafío evolutivo para los Médicos.

En eso estamos.
Atte.

Milton Flores Gatica
Médico-Psiquiatra
Conductor de Triagrama Instituto
6.628.663-0  



II Parte: proceso evolutivo de espiritualización de la cultura en Chile

Dr. Milton Flores -psiquiatra- y Paulina González -psicóloga- 
fundadores de Triagrama Instituto
invitados por el Dr. Luis Weinstein -psiquiatra-, 
a su espacio de encuentro en Isla Negra,
comparten una síntesis del proceso evolutivo 
de espiritualización de la cultura en Chile.

Isla Negra, 2 de julio 2016






II PARTE:

¿A qué le llama expansión de consciencia?, preguntan y el Dr. Flores invita a sentir el cuerpo en ese momento, la Observación “Meta”, la contemplación del cuerpo, la expansión de la consciencia.

Frente a otras preguntas, se referirse al objetivo fundamental tras las realizaciones logradas en el poder judicial en torno al derecho de cultivar de Cannabis sin causar daño a terceros, que más allá de esta materia específica, pretendía alcanzar el respeto a la libertad propia de la condición esencial humana.
Misma perspectiva aplicada al manejo de las adicciones, implicaría trascender la tendencia a prestar atención a la sustancia objeto de adicción, legal o ilegal, y habilitar al ser humano para ser capaz de administrar grados superiores de Libertad.

Se destacó la capacidad enteógena de la Cannabis, como herramienta para cristalizar la identidad espiritual, y de sus actuales usos en diferentes enfermedades y situaciones evolutivas humanas como en epilepsias, procesos de agonía en enfermos terminales, para satisfacer necesidades espirituales de jóvenes (refiriéndose al 90% de usuarios responsables de Cannabis que no presenta consumo problemático), en los deterioros demenciales, en recrear la relación en la tercera edad con el deterioro cognitivo, entre otros.

Frente a la inquietud expresada de cómo hacer llegar este despertar de unos pocos a la mayoría que no accede a esta naturaleza de comprensiones, el Dr Flores mostró la existencia de una activación ciudadana que ha permitido la naturaleza de logros como los descritos con el Sistema Judicial chileno y otras organizaciones del Estado, vinculando todo el trabajo espiritual realizado por los diferentes grupos y personas que realizan esfuerzos de esta naturaleza, e irradian y suman al todo en los Planos “meta”, constituyéndose en un meta servicio público en el plano astral.
Mientras unos siembran espacios coherentes, a otros toca lograr irradiar directo a la cabeza del Estado, a aquellos que les toca alinear el trabajo del Estado, partiendo desde el reconocimiento de la naturaleza espiritual del ser humano y su soberanía esencial.

A propósito de inquietudes respecto a la Esquizofrenia, se compartió experiencias de abordaje de pacientes inicialmente diagnosticados como esquizofrénicos, vista como una patología inexistente, más bien un trance evolutivo inadecuadamente ponderado por el psiquiatra. Con pacientes diagnosticados con esquizofrenia, en sus etapas agudas iniciales, ha sido posible habilitarles, modificando el pronóstico inicial, se afirmó.
Misma naturaleza de observaciones respecto a la depresión y a las adicciones, es posible propoer una mirada evolutiva de la psiquiatría.

I Parte: proceso evolutivo de espiritualización de la cultura en Chile

Dr. Milton Flores -psiquiatra- y Paulina González -psicóloga-
fundadores de Triagrama Instituto
invitados por el Dr. Luis Weinstein -psiquiatra-,
a su espacio de encuentro en Isla Negra, comparten una síntesis del proceso evolutivo
de espiritualización de la cultura en Chile.Isla Negra, 2 de julio 2016




I PARTE:


El Dr. Flores inicia la conversación compartiendo antecedentes de su biografía que a la luz del presente cobran sentido como inicios del proceso que actualmente le toca conducir como profesional, desde su adolescencia en el encuentro con un sacerdote jesuita quien le conduce en un rito de iniciación cristiana, y las primeras señales de cuestionamiento al modelo de aproximación del médico hacia el Ser Humano instalado en la cultura durante su formación en medicina y psiquiatría.

Ya siendo psiquiatra a fines de los años ochenta, asume la responsabilidad de conducir un proceso de prevención de adicciones en jóvenes a nivel comunal, desde allí se organiza el primer congreso de drogas y comunidad de Chile, que integró a diversos actores de servicio público, en salud, educación y seguridad pública, académicos y universidades, representantes de organizaciones religiosas y civiles, entre otros, estableciéndose como conclusión esencial principal que la cultura no tiene la capacidad para incluir la espiritualidad en la vida cotidiana, obligando a los profesionales a buscar respuestas en esa altura.

Haciéndose cargo de esa exigencia, se profundiza el estudio y se accede a conocer otra naturaleza de experiencias de tratamiento de adiciones y movimientos planetarios que emplean plantas enteógenas como herramientas para el trabajo y desarrollo espiritual.

Integrando ese aprendizaje, a través de otras técnicas, también orientadas a la expansión de la percepción, se condujo durante un período (1998 – 2010) experiencias de capacitación y formación en diferentes servicios públicos a cargo de la salud mental, educación, y reparación y rehabilitación de niños, niñas y adolescentes, conducidas desde esta noción de ser humano esencial, que pese a sus alentadores resultados eran luego aplastados por la inercia del sistema, la “matrix”.