Usos de la Cannabis en Salud Humana Integral, a propósito de su efecto psicoactivo.





Primero precisar lo que se ha de comprender como efecto Psicoactivo, cuando hablamos de que esta medicina activa la Psiquis. Nos referiremos a la influencia que ella presenta sobre la percepción. La influencia de la Cannabis en este plano, dice relación con la expansión de la Conciencia que acontece cuando un Ser Humano la fuma o la ingiere. La información que llega, que se percibe, es más y distinta, facilitando la oportunidad para enriquecer el registro de lo que acontece en un momento, y facultando para distinguir lo que está más allá de la producción de nuestro intelecto. Pensamientos, imágenes, material interesante, seductor, que habitualmente copa y basta nuestra Conciencia, que presenta una naturaleza virtual, sin embargo no Real.

Mas allá del Ego, brotan manifestaciones naturales, como la sensación del cuerpo, del aire, del viento, de las olas, sabores, aromas, todo con más nitidez, y que por su naturaleza objetiva recrean el escenario para la Psiquis, la que experimenta alivio, distensión, relajo, por alcanzar una funcionalidad de otra jerarquía, mas próxima a las condiciones que actualizan facultades meta en el individuo que la consume.


El efecto de la planta modifica la cualidad de la observación del individuo, transitando hacia una más integrada, con capacidad para incluir de lo objetivo, real, material de la Existencia, y ademas participar, en Conciencia o no, de los Territorios Espirituales de la misma.

Esta oportunidad, la de facilitar el contacto con la Dimensión Espiritual de la Vida, recrea el protagonismo del sujeto en su Existencia, y esto sucede siempre en algún grado, no obstante el nivel de comprensión que el usuario haya alcanzado por su trabajo.

Y es lo que está a la base del efecto Psicoactivo, que se observa por ejemplo, cuando puede bien emplearse en pacientes terminales.
La experiencia de los pacientes en agonía, para ellos y sus familias, generalmente resulta dramática, excepcionalmente se alcanza una atmósfera de tranquilidad, de naturalidad. En estas circunstancias el empleo de Cannabis para expandir la percepción del paciente, del modo oportuno, resulta ser beneficioso para conectarlo de modo efectivo con el plano Espiritual de la existencia, abriéndose así la posibilidad de un trance mas maduro y en paz, con menos angustia, con una familia que se une mas allá del drama objetivo de la existencia material.
Así mismo el manejo del dolor al cual se hace referencia, se vincula con esta posibilidad que ofrecen los Enteógenos, cuando facilitan la expansión de Conciencia y la actualización de facultades Espirituales existentes en la potencialidad de la fisiología humana, permitiendo recrear la ponderación de la zona dolorosa proveniente del plano material en la Conciencia, modificando por tanto la experiencia del sujeto.
Siempre cuando trascendemos una parte e incluimos en la Conciencia mas información, la experiencia se modifica, se enriquece y surgen otras realidades, con cualidades distintas a las conocidas mientras nos manteníamos conectados solo a la parte.

Esa utilidad de la Cannabis es fantástica, la de facilitar la actualización de la Espiritualidad, de una dimensión de la Existencia que nos aúna, y que nosotros la reconocemos en nuestra matriz jurídica, nacional, americana y mundial como un imperativo por atender.

El efecto Psicoactivo de la Cannabis es una formidable herramienta para madurar y afinar la relación de pacientes y parejas con su experiencia erótica. El sexo en la actualidad se vive disfuncional e insatisfactóriamente, y son muchos los dramas humanos que se manifiestan por la incapacidad para estar instalados en la altura, desde donde la Templanza nos permite contemplar el momento de la activación erótica con Libertad.
En general, la pasión del sexo arrastra a la Conciencia hacia el plano virtual de la experiencia, "y pensamos el sexo", la intensidad del momento y nuestra incapacidad para sentir y permanecer despiertos, compromete la tremenda posibilidad de mantenernos en el plano Espiritual unidos en el Amor, mientras nuestros cuerpos gozan. Eso significa que conducimos el sexo, o lo intentamos, o creemos hacerlo, desde el Ego, donde por la naturaleza de la experiencia tan intensa, se van generando símbolos, pensamientos e imágenes que procuran atraer, por buenos o por malos, la Conciencia hacia su territorio, inhabilitando al sujeto para sintonizar con la realidad misma y surfear en ella, encontrarse con su complemento y viajar unidos hacia el Todo.

Los cuadros depresivos en general, son estados de sufrimiento donde la experiencia desborda la capacidad del sujeto para canalizar y conducirse armónicamente sin zozobrar. En estas situaciones habilitar al paciente con una percepción mas expandida, permite en el marco de un proceso, transmutar desde una depresión a una realización superior del sujeto en la Existencia, con un grado de funcionalidad más eficiente.
Muchas intenciones evolutivas espontaneas en los Seres Humanos, manifestadas por la insinuación en la Conciencia de intensidades, de plenitudes que no pocas veces atemorizan y llevan a la patologización (crisis de pánico, depresiones, adicciones, obsesiones, psicosis), y a la implementación de diversos mecanismos para su neutralización, pueden ser administradas con más lucidez y eficiencia, para así mejor saber aprovechar las oportunidades y potenciar el crecimiento del individuo, empleando Cannabis y su efecto Psicoactivo para ello.

Las adicciones, que constituyen de las mas indignas humillaciones de un Ser Humano ante su existencia, cuando para no soportar la desintegración y el sufrimiento de Vida que experimenta “decide” convertirse en esclavo de alguna sustancia -legal o ilegal- para escaparse del contacto con su realidad, comprometiendo su dignidad, pueden ser trascendidas a través del efecto Psicoactivo de la Cannabis, y de otros Enteógenos, y devolver los grados del Libertad, Salud y Dignidad a estos pacientes. Estas posibilidades siempre se dan en el contexto de un proceso Terapéutico, donde el Trabajo Espiritual sea sistemático y conducido.

La acción psicoactiva que la Cannabis ha tenido en la sociedad chilena, para muchos Seres Humanos que -con todas las insuficiencias reconocibles- han atendido de modo intuitivo la necesidad individual y colectiva de explorar momentos y espacios para la atención de la vida Espiritual, resulta imposible de soslayar.

La vida Espiritual en la actualidad se encuentra desatendida, las organizaciones clásicamente responsables como las religiones, han sido insuficientes para atender la dimensión Espiritual de la Vida Humana, la que ha sido soslayada y olvidada, especialmente por el Estado, que ignora lo trascendente que es para todos esta falta de cumplimiento de obligaciones esenciales que de nuestro ordenamiento jurídico le ha asignado.
Sin desconocer la presencia de puntos de luz en todos lados, los chilenos que han usado y usan Cannabis, ofrecen a la convivencia experiencias expandidas de contacto con planos transmateriales, como un capital real que suma, y que esta significando un factor en este periodo de transición hacia un momento evolutivo superior.

El re-ligar, la conciencia de otros planos de realidad en la Existencia, conectar con la vida Espiritual, funcionalmente significa prosperar hacia el estado de Plenitud, Maduración, Armonía, que en el Derecho ya ha sido concebido y declarado un anhelo en la matriz jurídica internacional.
El contacto religado acontece cuando el efecto Psicoactivo de la Cannabis modifica la percepción, expande la Conciencia, y permite recuperar la sintonía fina, el viaje hacia Dios.
Lo sagrado y lo divino, como riesgo se acrecenta, y se alcanza la cura esencial, lo verdaderamente terapéutico.

En síntesis, la contribución de la Cannabis a la religazón con el Todo de un Ser Humano, es su principal indicación. Conquistando la presencia Espiritual se obtiene el enriquecimiento objetivo, funcional que significa tener a Dios, al Todo de nuestro lado y formar parte de él.

Milton Flores Gatica, Médico Psiquiatra, Director Triagrama.
Extracto de artículo publicado en Revista Cuadernos Médicos Sociales del Colegio Médico de Chile. Artículo original: http://cms.colegiomedico.cl/Magazine/2014/54/1/54_1_3.pdf

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