Trascendiendo el ayuno...


Después de casi trece semanas de haber iniciado un ayuno para catalizar la realización espiritual en nuestro país, en el contexto de un proceso impulsado por representantes de la ciudadanía para cristalizar ajustes esenciales en la dinámica colectiva, urgentes y necesarios para prosperar evolutivamente en Salud, Educación y Felicidad para todos; en consideración a que desde siempre el ejercicio se esgrimió como un llamado a los responsables para emitir señales de respeto a nuestra condición esencial de Seres Humanos Espirituales, consagrada en la ley; y ante el surgimiento desde espacios trascendentes del acontecer público, de compromisos y acciones concretas, desplegadas impregnadas de lúcido interés y consideración, aquilatadas por nosotros como auténticas, hemos reconocido el momento como suficiente para retirar la presión que significa sostener una iniciativa tan radical como un ayuno de ya 86 días, sostenido por un médico psiquiatra de nuestro país, que en el ejercicio de sus obligaciones ciudadanas y profesionales, decide afinar la relación con su dimensión material para facilitar la realización de la dimensión espiritual, que es donde estamos convencidos habita nuestra identidad esencial, y que por tanto no hace mas que desplegar los derechos que de esta identidad fundamental y trascendente se desprenden y que se consagran en la matriz jurídica que nos rige.